Cuando las imágenes te ayudan a escucharte
- dmpribluda
- 4 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Explorar cómo las imágenes pueden acompañarte en tu proceso personal

En los procesos de crecimiento personal, parte del recorrido pasa por buscar orientación fuera de nosotras: en libros, en consejos, en nuevas herramientas.
Sin embargo, una parte esencial del camino consiste en aprender a escuchar la sabiduría que ya habita dentro.
Las cartas oráculos son una invitación a ese tipo de escucha profunda. Su enfoque combina la psicología y la imaginación simbólica.
No se trata de predecir el futuro, sino de abrir un espacio para el diálogo interior, donde cada carta se convierte en una oportunidad para sondear lo que estás viviendo y dialogar con lo invisible dentro tuyo.
Una invitación a escuchar
Trabajar con los oráculos es una práctica de presencia. No se busca una respuesta inmediata, sino una pausa consciente para mirar, sondear y dejar que la imagen te hable.
Trabajar con los oráculos es una práctica de presencia. No se busca una respuesta inmediata, sino una pausa consciente para mirar, sondear y dejar que la imagen te hable.
La imagen como espejo
Me gusta recordar a las mujeres que acompaño en las sesiones 1:1 que cada persona está recorriendo su propio viaje, y que la conexión que establecemos con las imágenes pueden ayudarnos a comprendernos mejor.
En las sesiones, tú eres la protagonista de tu propia historia y la que va descubriendo sentido.
Las cartas te acompañan como símbolos de etapas, transiciones, desafíos, aliadas, recursos o fortalezas, y te invitan a mirar tu vida como un relato, donde cada experiencia tiene un espacio de integración.
Al trabajar con estas imágenes, también cultivas la sensación de pertenencia y arraigo, fundamentales en cualquier proceso de autoconocimiento.
El lenguaje del cuerpo
Los mazos no buscan decir “qué pasará”, sino conectar con la energía que se está moviendo en ti ahora. Las cartas operan a un nivel simbólico y arquetípico: ayudan a poner palabras o imágenes a aquello que a veces no podemos expresar.
Este lenguaje puede ofrecerte claridad o una nueva perspectiva sobre lo que estás viviendo.
Prácticas sencillas arraigadas en el momento que transitas
Cada sesión con las cartas que seleccionas es acompañada con un proceso de reflexiones y propuestas prácticas. Son ejercicios simples que ayudan a descubrirte en tu momento y a integrar la experiencia.
Una vía hacia la transformación
Trabajar con los oráculos no es una práctica de adivinación, sino de autoconocimiento. Cada carta puede convertirse en un punto de apoyo para mirarte con más compasión, conectar con tu intuición y recordar que la posibilidad de encontrar sentido y orientación siempre está presente.
Es una herramienta que acompaña procesos personales, ayudando a integrar lo emocional, lo simbólico y lo espiritual de forma natural.
Una práctica para volver a ti
Propuesta de ejercicio sencilla para tu propia práctica.
Escoge una carta, pregúntate:
¿Qué parte de mí está pidiendo ser escuchada? ¿Con qué parte mía o de mi experiencia me conecta? ¿Hay alguna parte de la imagen que me llame más la atención y resuene más conmigo en este momento? ¿Qué sentido tiene para mi? ¿Qué sensación(es) me evoca?
A veces, la respuesta no llega en palabras, sino en sensaciones. Y en ese sentir, algo se acomoda y responde. A partir de aquí, se abre una ventana para seguir profundizando en lo que se va emergiendo para ti; sin perder el contacto con lo que tiene sentido para ti.
Si sientes el deseo de explorar esta práctica acompañada, puedo acompañarte a trabajar con las cartas como herramienta simbólica de autoconocimiento. En cada encuentro 1:1, creamos un espacio seguro para escuchar juntas lo que las imágenes revelan, conectar con tu intuición y abrir caminos.
Un abrazo,
© Daniela M. Pribluda
Nota: Artículo originalmente registrado y publicado el 4 de noviembre 2025. Los textos del blog están registrados bajo derecho de autor y son propiedad intelectual de Daniela Miriam Pribluda. Queda prohibida la copia/reproducción total o parcial de los textos sin previa autorización de Daniela Miriam Pribluda.






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