Sostener la incertidumbre del cambio.
- dmpribluda
- 9 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 1 día
Habitar amablemente la incertidumbre de las transiciones.

Habitar el espacio entre el final de un ciclo y el nacimiento de otro no es siempre fácil y cómodo. Pero el tiempo que existe en ese momento intermedio es un espacio real que podemos transitar con más confianza. A pesar de nuestra premura para llenarlo con distracciones, es una oportunidad que te invita a esperar, observar y escuchar qué emerge. Lamentablemente, en nuestra cultura no se nos suele enseñar a hacer precisamente eso, darnos tiempo y estrategias para sostener el cambio.
El umbral: entre el cierre y el renacer
Las transiciones de nuestra vida rara vez son fluidas y lineales. Ese intervalo liminal es un umbral, un espacio orgánico lleno de posibilidades, como una especie de incubación. Estar en ese momento puede generar incomodidad, miedo, incertidumbre. Pero también puede estar llena de curiosidad, anticipación, claridad, autocompasión y un poder imprevisto.
Como seres humanos estamos en constante transformación a lo largo de la vida, a menudo de formas que no sabemos expresar o nombrar. Estos umbrales nos invitan de manera continua a reconstruirnos, despedir, soltar, acoger y renacer.
Habitar la pausa
Estar presente de forma consciente en ese intervalo entre etapas es una forma de transitar la vida que te permite convivir con la incertidumbre durante un tiempo.
Esa pausa nos invita a hacernos preguntas que a menudo pasan desapercibidas cuando ya hemos pasado de la espera al siguiente ciclo.
Preguntas que pueden ayudarte a sostener la transición:
🍃 ¿Qué es lo verdaderamente importante para mí ahora?
🍃 ¿Qué historias no expliqué y me gustaría compartir?
🍃 ¿Qué está ardiendo en mí, deseando ser expresado y compartido?
🍃 ¿Qué dejo atrás porque ya no encaja con esta nueva etapa en la que estoy entrando?
🍃 ¿A qué decido darle continuidad y llevar conmigo?
Son preguntas universales que custodian el umbral de ese tiempo intermedio entre etapas y ciclos. Nos invitan a un espacio de reflexión honesta con una misma que apoya ese proceso de transformación.
El vacío fértil
El tiempo entre una etapa y la siguiente es un espacio real. Es un vacío, pero no un vacío vacuo. Es un vacío fértil, orgánico, como la semilla con vida protegida bajo tierra en invierno, aparentemente quieta y silenciosa, pero debajo, la semilla se prepara para brotar.” Todo umbral nos lleva a preguntarnos qué soltamos, en qué nos estamos convirtiendo, a qué le damos continuidad, de qué me despido y a qué estoy dando luz.
El renacimiento a través del cambio consciente
Las preguntas que te haces mientras aprendes a sostener la incertidumbre, y las respuestas que vas descubriendo, forman parte del proceso de nutrirte en la transición de una etapa a otra. A través de ese cambio consciente llega lo nuevo y el renacimiento.
En cada umbral, la vida nos recuerda que florecer también requiere pausa.
Un abrazo,
© Daniela M. Pribluda
Nota: Artículo originalmente registrado y publicado y el 9 de octubre de 2025. Los textos del blog están registrados bajo derecho de autor y son propiedad intelectual de Daniela Miriam Pribluda. Queda prohibida la copia/reproducción total o parcial de los textos sin previa autorización de Daniela Miriam Pribluda.






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